Para mantener la capacidad auditiva es importante realizar audiometrías periódicamente. A continuación, te explicamos en qué consisten y qué tipos de pruebas existen para determinar tu salud auditiva.

Detectar los problemas de audición mediante la audiometría 

La audiometría es una prueba que evalúa la capacidad del sistema auditivo de una persona. Este examen permite determinar si el sujeto puede percibir todas las audiofrecuencias del espectro audible o campo tonal.

¿Qué tipos de audiometrías existen?

Según el tipo de exploraciones existen dos tipos:

  1. Objetivas: se basan en registrar la actividad eléctrica de los distintos núcleos de la vía auditiva. En este caso, no se requiere la participación del paciente.
  2. Subjetivas: por el contrario, los métodos subjetivos sí requieren la cooperación y participación del sujeto.

Actualmente existen dos clases de audiometrías subjetivas, y se clasifican de la siguiente manera:

  • Audiometría vocal o verbal: se analiza la capacidad de distinguir una serie de palabras simples a distintos volúmenes a través de unos auriculares. En definitiva, se identifica el nivel de audición con inteligibilidad.
  • Audiometría tonal: este tipo de audiometría se realiza con tonos puros y puede ser de dos tipos:
    • Audiometría tonal liminar o de umbral: se evalúa si el paciente es capaz de reconocer una determinada frecuencia a un determinado volumen. Se requieren auriculares para la prueba. El factor determinante es el umbral auditivo, que es el que marca el último sonido que ha llegado a escuchar el paciente y, por tanto, representa la intensidad mínima audible del paciente. Además, si hay evidencias de que existe, también ayuda a clasificar topográficamente el tipo de hipoacusia presente en el paciente.
    • Audiometría tonal supraliminar: se estudian las perturbaciones de la sensación sonora, por encima del umbral, en relación a tres parámetros: intensidad, frecuencia y tiempo de permanencia. Existen varias pruebas para detectar otros problemas de audición.

Para realizar una audiometría tonal se requiere de un dispositivo tecnológico llamado audiómetro, es decir, un equipo eléctrico que realiza dicho diagnóstico audiológico. Su función principal es determinar si existe en la persona analizada una pérdida de audición y cifrar las alteraciones de ésta mediante estímulos acústicos en cada oído.

Este equipo médico extrae de manera visual unos resultados que se anotan en un gráfico denominado audiograma, mediante un sistema cartesiano de coordenadas formado por frecuencias en las abscisas (Hz) e intensidades en las ordenadas (dB HL). El oído derecho se marca en color rojo y el izquierdo en azul.

El audiómetro utilizado debe cumplir con las normas de construcción establecidas por consenso por la Comisión Electrotécnica Internacional y deberá cumplir con los requisitos de rendimiento y calibración de las Normas ISO o ANSI, tal y como detalla la Guía de Práctica Clínica de Audiometría Tonal de la Asociación EspañoLa de Audiología (AEDA).

El audiómetro Audixi 10 de Kiversal cumple con la norma  IEC 60645-1, la referida a equipos para audiometría de tonos puros y vocal.