La llegada de la Covid-19 dificulta aún más las tareas de inclusión y el acceso a la información y comunicación de las personas con pérdida auditiva. Ahora, siete meses después de la declaración del estado de alarma, hacemos balance de las diferentes barreras comunicativas a las que se han enfrentado y siguen afrontando las personas con pérdida de audición:

El uso de mascarilla y las personas sordas

Una de las principales dificultades con las que se encuentran las personas que sufren pérdida auditiva son las mascarillas que, sumadas a la distancia social de dos metros, comprometen la fluidez de esta comunicación. El uso de mascarillas como equipo de protección individual (EPI) frente a la pandemia se ha convertido en una dificultad añadida para las personas que padecen hipoacusia y se apoyan en la lectura labial para comunicarse. Pero no solo eso, también dificultan la comunicación en lengua de signos, que necesita la expresividad facial para complementar la gesticulación de las manos.

Homologación de mascarillas

Diferentes asociaciones, entre ellas FIAPAS o AG Bell International,  han solicitado la homologación de las mascarillas transparentes para una accesibilidad auditiva. Dada la proliferación de iniciativas particulares para su fabricación es necesaria una homologación para comprobar que estas mascarillas no comprometen la seguridad y siguen previniendo los contagios. 

Jóvenes con mascarilla transparente
Credit photo: Agbellinternational.org

A esta petición para eliminar barreras para personas sordas o con discapacidad auditiva se suman también las más de 80.000 firmas recogidas a través de Change.org que Marcos Lechet entregó al Ministerio de Sanidad solicitando esta homologación.

Otras barreras de comunicación

La comunidad sorda se ha centrado en reivindicar otras dificultades de comunicación que están viviendo a causa de la pandemia, como es el uso de las pantallas de protección fijas que se instalaron en algunos comercios para adaptar los negocios a la situación actual de crisis ante la Covid-19 y que bloquean el sonido de ambos.

Organizaciones como la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) y la Asociación de implantados Cocleares de España (AICE) promueven el subtitulado de los vídeos, el uso de aplicaciones que conviertan la voz en texto y que las administraciones y espacios públicos dispongan de intérpretes en lengua de signos. Ya que, al comienzo de la pandemia, las ruedas de prensa institucionales no tenían traductor en lengua de signos y la atención telefónica para comunicar los síntomas o hablar con un médico tampoco estaba del todo adaptada.

Pareja comunicándose en lengua de signos
Credit photo: www.freepik.es

Si algo caracteriza esta pandemia, es el aislamiento social que está viviendo toda la sociedad y que comienza a tener repercusiones en el estado de ánimo de todos nosotros. Las personas con dificultades auditivas, además, tienen que hacer frente a más obstáculos para lograr la inclusión y lograr una verdadera accesibilidad auditiva.

Y tú, ¿cómo has vivido la adaptación a las nuevas medidas de seguridad con la pérdida de audición? Te leemos en los comentarios.